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Rivière, Duquesne, Morteaux, Livec, Valons, Goursolas… En el Archivo General de la Marina Álvaro de Bazán (Viso del Marqués) hay ocho legajos con documentos relativos a oficiales franceses. En esta institución se encuentra la documentación generada por la Secretaría de Estado y del Despacho de Marina, así como por el Ministerio de Marina relativa al personal militar que formó parte de la Armada española entre 1784 y 1939. Y concretamente, se custodian 1.302 legajos de los expedientes personales de los miembros del Cuerpo General de la Armada. Pero ¿por qué están aquí los documentos de algunos oficiales franceses? ¿Cómo llegaron a enrolarse en los buques de guerra españoles a finales del XVIII?

En 1789 estalló la Revolución Francesa, que supuso el advenimiento de la sociedad contemporánea, el ascenso de la burguesía al poder, y su corolario económico, el capitalismo. Según Alexis de Tocqueville, su objetivo era abolir por doquier las instituciones de la Edad Media. Pero los sucesos revolucionarios, el proceso a Luis XVI y su paso por la guillotina, conmocionaron no solo a buena parte de los europeos, sino también a los franceses realistas partidarios del mantenimiento de las estructuras del Antiguo Régimen.

Al otro lado del océano Atlántico, la escuadra destinada a las islas de Barlovento al mando del marqués de La Rivière, compuesta por el navío La Ferme, la fragata Calypso, la corbeta Maréchal de Castries y la goleta L’Elisabeth, había fondeado en La Martinica, justo cuando los revolucionarios se hicieron con el control de la isla. Se pusieron en contacto con el gobernador de la provincia de Trinidad,  José María Chacón, porque querían servir a Carlos IV, el pariente más cercano de su legítimo soberano. Las razones esgrimidas por las tripulaciones para solicitar el asilo se podrían resumir en la expresión que utilizó el marqués de Bouret, en su escrito dirigido al rey de España, al referirse a los hechos que estaban sucediendo en Francia: la plus monstruese des revolutions.

Poco después el brigadier Riviére fue informado de la voluntad de Su Majestad de acoger favorablemente el ofrecimiento de sus servicios, lo que para este oficial representaba un gran consuelo a las desgracias experimentadas desde hacía tanto tiempo. Según dijo, por fin, podía entregar a la Casa de Borbón las fuerzas que le fueron confiadas, las únicas que han permanecido intactas y fieles a nuestro infortunado monarca.

El teniente general Gabriel de Aristizábal fue el encargado de transmitir al comandante de la escuadra la voluntad real: los oficiales que quisieran permanecer al servicio de España, serían incorporados en el Cuerpo Real de la Armada Española con el mismo grado que tuvieran en Francia… Pero debían prestar antes el juramento de fidelidad, delante de un sacerdote, a su majestad católica.

Sin embargo, poco tiempo después, la política de acogida a los oficiales franceses cambió de manera radical. A pesar del compromiso adquirido de acoger y atender a cada oficial francés conforme a su mérito, el monarca español cedió a las presiones del nuevo gobierno francés que pedía la separación del servicio de todos los emigrados de mar y tierra. Por Real Decreto de 23 de marzo de 1798 se instaba a todos ellos a salir de territorio español. Aunque se les dio pasaporte para que abandonaran el país, algunos permanecieron en sus destinos, si bien se borraron sus nombres del Estado General de la Armada. La justificación: conservar sin la menor alteración, la amistad, alianza y buena armonía que felizmente subsistía de momento entre las dos potencias de España y Francia.

Esta concordia apenas duró. Al cabo de pocos años, las tropas de Napoléon invadían la Península Ibérica.

Para saber más, recomendamos consultar:

Archivo General de la Marina Álvaro de Bazán

López de Haro, Juan Carlos: “Oficiales franceses en la Armada española a finales del siglo XVIII”. Revista de Historia Naval. Año XXXII. 2014. Núm.127. Pág. 9-26

Las citas literales que se recogen en la entrada del blog se encuentran en este artículo, donde consta la referencia concreta a las fuentes documentales.

Gómez Pernia, Alejandro: Fidelidad bajo el viento: Revolución y contrarrevolución en las Antillas Francesas (1790-1795). México, D.F. 2004

Alexis de Tocqueville: El Antiguo Régimen y la Revolución. 1856 Digital, PDF. Alianza Editorial. 2018

Soboul, Albert: Comprender la Revolución FrancesaBarcelona, 1983

Hobsbawm, Eric: Los ecos del marsellesa. Barcelona, 1992.

Alejo Carpentier: El siglo de las luces. Barcelona, 2000

 

Filmografía:

La noche de Varennes. Etore Scola. 1982
Dantón. Andrezj Wajda. 1983
El coronel Chabert. Yves Angelo. 1994
Master and Commander: al otro lado del mundo. Peter Weir. 2003

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